sábado, 1 de junio de 2013

Día 3: vuelta al inicio

Aquí estoy, en un avión que tardará aún un par de horas en llegar al destino, después de estar unas cuantas horas en otro avión para traerme hasta el aeropuerto donde empezó todo y donde me he encontrado con un grupo de viajeros que va a hacer el mismo tour que quería hacer yo hace unos meses. Por desgracia, estaba la misma organizadora que entonces y he tenido que improvisar una extraña historia, en la que me fugué con Robert y Alexander. Estupendo. Todos piensan que soy una golfa de tres al cuarto. Tanto más ahora que viajo con dos hombres de Daluen (Kadas y Lerthos, alias Marcos y Javier) y otra mujer (Kareona alias Casandra), que por cierto no están para nada acostumbrados a mentir. La idea era fingir que somos dos parejas. Hasta ahí todo bien, si no fuera porque se han hecho un lío por los nervios hace un rato al hablar con otros viajeros y ahora piensan que salgo con los dos ... a espaldas de Kareona/Casandra.
Pero dejando a un lado que la gente piensa que soy un zorrón devora-hombres (y de dos en dos, nada menos), voy a explicar qué hago aquí. Alguien (vampiros, muy probablemente) se dedica a secuestrar viajeros de este tour en particular. No se vuelve a saber de ellos, salvo porque contactan con la organizadora para decir que van por libre y se separan del tour. Luego, no está muy claro qué hacen con ellos: puede que se los coman (literalmente) o que les conviertan. Dado que todos los desaparecidos son guapos, los jefes se decantan por la segunda opción.
La cosa está en que no está muy claro por qué no hubo ni rastro de ellos durante nuestro primer viaje. Aunque no estuvimos ni la primera noche entera (cierto mago tuvo a bien desterrarnos a Esmtezlia ese día) en principio deberían haber hecho el primer contacto con los viajeros nada más llegar. Lo que significa que se dieron cuenta de la presencia de Alexander y Robert y abortaron la misión. Lo que significa que no serviría de nada que los infiltrados fueran vampiros. Lo que significa que los infiltrados tenían que ser humanos, y como los únicos humanos con los que cuentan Robert y su “organización” (aún no he conocido a nadie más que a él) son (ahora) los magos Fríos y ellos no saben desenvolverse, me toca a mí acompañarles y evitar que den demasiado la nota.
Lo bueno, que por fin podré disfrutar de mi viaje soñado. Haciendo de niñera de unos magos Fríos y con la posibilidad de que haya vampiros durante el viaje, sí, pero creo que podré vivir con ello.

1 comentario:

Judith dijo...

Oh!!! otra vez en viaje xD!!
Lo que me gustaría es que fuera Robert, puede resultar peligroso para Diana aunque conociéndola de seguro se las arreglara muy bien sola, veremos como sigue entonces.
Besos