sábado, 28 de septiembre de 2013

Día 14: ayudante

(NOTA: ya sé que es cada dos semanas, pero como es una entrada cortita y las siguientes también os las pongo semanalmente ^^)

Día 14: ayudante
Ninguna novedad por el momento. Me duelen los brazos por el retroceso de las pistolas, pero he avanzado algo: conseguí acertar en el borde de la diana. Aunque claro, por otro lado, tampoco es que haya conseguido repetir la hazaña en los veinte tiros que pegué después. No sé por qué se me da tan mal. Después de todo, con el arco, aunque no soy una experta, sí que puedo al menos acertar a un blanco, pero para ésto soy una negada. Los demás parece que van mucho mejor que yo, de hecho, el bueno de Kadas consigue siempre darle al circulito del centro. Bien es verdad que el circulito es muy grande y que nunca le ha dado al puntito que hay dentro del círculo y que se supone que representa el corazón, pero por lo menos se acerca. De hecho, le empiezan a cambiar el blanco de sitio y cosas así, para incrementar el nivel de dificultad.
La otra “noticia” de hoy (ha sido un día bastante tranquilito, salvo por la impersonal explicación de Robert al grupo sobre Marisa y que ahora se hacen conjuros para detectar veneno sobre cada comida antes de probarla) es que al fin conocí al ayudante, seguramente para que no me vuelva a equivocar de nuevo. Dudo que pudiera, al saber que es un hombre a punto de jubilarse, pero me alegra que Robert decidiera presentármelo. Es un encanto de hombre y debo decir que me ha recordado muchísimo al mayordomo de Bátman. Lo gracioso es que se llama como él: Alfred.

No hay comentarios: